Lino: frescura y elegancia en un tejido antiguo e intemporal
La frescura y la ligereza del lino son conocidas desde tiempos inmemoriales. El lino es uno de los tejidos más utilizados en todas las épocas por su capacidad para cubrir el cuerpo y dejar transpirar (y transparentar) la piel, aunque se utiliza también para decoraciones elegantes y para detalles textiles especiales. Brizzolari ha elegido precisamente el aspecto del lino para embellecer sus colecciones de maravillosas cintas de tela, ideales no solamente para los envoltorios de regalo y decoraciones, sino también para bomboneras y ramos de flores.
Visto desde cerca
Observando cada uno de los hilos de lino, se descubre y se aprecia su irregularidad y su superficie vaporosa, que hace que parezca que esté flotando y nunca plano. Al tejer trama y urdimbre con hilos de lino, se obtiene un tejido noble y al mismo tiempo rebelde, que no queda aplanado, sino que se presta a decoraciones tridimensionales, voluminosas y creativas, ideales tanto para combinarse con otras materias primas vaporosas como la rafia como para acompañar materiales elegantes y delicados como el encaje y el tul. La trama del lino muestra cómo el tratamiento, también en la época actual, conserva esas irrepetibles irregularidades que hacen que cada trozo de tejido sea único e irrepetible, con sus pequeñas ondulaciones y sus diminutos nudos y curvas asimétricas. En función del tratamiento se obtendrá una trama de malla, sencilla y vaporosa como la tela, o trenzados más elaborados y tupidos. Combinando los dos tratamientos podemos crear juegos elegantes y dinámicos y dar vida a cintas de tela de gran calidad.
El lazo de lino con diferentes tejidos
Combinando hilos de lino de diferentes colores y con tratamientos distintos, se obtiene una cinta muy especial y espectacular. Todos los colores se encuentran en la paleta de tintes naturales, del beis al arena, del empolvado al blanco roto, para evocar un estilo definido pero al mismo tiempo muy neutro. De esta forma se consigue una cinta que incluso si se utiliza sola adquiere inmediatamente carácter, pero también puede combinarse con otros materiales para presentarse de mil formas diferentes.
El lino sin blanquear
Una cinta de lino crudo tiene un color natural que adquiere la personalidad del borde. Si con un borde blanco puro tenemos rápidamente la idea de un estilo campestre y provenzal, un borde mostaza o gris es ideal para un estilo perfectamente vintage, ideal para combinarse con un papel Kraft, mientras que un ligero borde dorado hace que sea ideal para un estilo navideño.












