¿Green Style? Presentamos el papel efecto madera y el papel florido
Es cierto que el hábito no hace al monje, pero en el caso de los regalos podemos hacer una excepción. Recibir un regalo bien envuelto, con el cuidado y el amor que se aprecian en cada detalle, empieza a llegarnos al corazón incluso antes de abrirlo. Crear un precioso envoltorio de regalo da muchísima satisfacción, y recibirlo es todavía más bonito. Para alegría de todos, presentamos estos dos envoltorios de regalo con un efecto fresco y primaveral. El papel efecto madera es muy actual. El papel llega de la naturaleza para transformarse en madera, ideal para un regalo en perfecto estilo natural. ¿Y el papel florido? Un gran clásico que no nos cansamos nunca de reinterpretar. El fondo blanco y las flores grandes y bien distanciadas aportan un efecto luminoso y brillante, ¡y rápidamente llega la alegría!
Rafia, cintas y cordel de cáñamo
La primera parte del trabajo la hace el diseño del papel, ¿ha elegido el sugerente efecto madera o el despreocupado y brillante fondo floral? Ahora es el momento de pensar en cómo cerrar el envoltorio. Para un estilo sobrio y elegante, elegirá las cintas clásicas, mientas que si le apetece la idea de experimentar con el estilo natural elegirá sin duda la rafia o el cordel de cáñamo. De la rafia adoramos su efecto despeinado “cabellos al viento” o “melena de frambuesas”, despreocupada y pícara. En cambio, con el cordel de cáñamo podrá personalizar el regalo simplemente atándolo como un antiguo paquete vintage o dejar volar su imaginación creando formas y mensajes que se fijan en el papel en pocos segundos aplicando unas gotas de cola caliente. La elección de colores naturales combina a la perfección con los papeles de la combinación Green Style. Jugando con las diferentes combinaciones obtendrá siempre efectos nuevos y atractivos, solamente debe elegir qué estilo prefiere, ¿sobrio, vintage o desmelenado?
¡Será un pecado desenvolverlos!
Ahora que tiene en sus manos un regalo envuelto como una pequeña obra de arte, sepa que para la persona que lo reciba será casi un pecado tener que desenvolverlo. Pero precisamente aquí está la belleza: un regalo debe transmitir siempre nuevas emociones. Nosotros sabremos proponerle siempre nuevas ideas para que sorprenda cada vez de manera distinta.












