Riccione: una semana como estrella mundial
¿Sabía que Riccione acoge el festival más importante del Mediterráneo de gimnasia para todos? El Festival del Sol se celebra cada año en la perla verde de la célebre costa Adriática, que durante una semana se tiñe de color y anima las playas, calles y las plazas con música, entretenimiento, juegos y exhibiciones de gimnastas de todas las edades procedentes de todo el mundo. Los atletas se exhiben sin obtener puntuación, sino solamente el placer de demostrar su pasión por el deporte. Este año el Festival del Sol ha celebrado su decimotercera edición de manera espectacular, acogiendo a más de 4.000 atletas procedentes de todos los rincones de los cinco continentes. A principios de julio, durante toda una semana, Riccione ha acogido un acontecimiento espectacular que empezó con la maravillosa ceremonia de gala el día de la inauguración. Durante los días posteriores se sucedieron los eventos bajo el lema del intercambio y la pasión por el deporte, con pruebas generales matinales, exhibiciones por la tarde y la noche en el escenario preparado para la ocasión, talleres de gimnasia y danza en el Festival Village, eventos después de la competición en la playa, para relajarse y divertirse cada noche en un espacio diferente, acabando con una velada de gala al término del festival. Siete días de diversión y actividades que han permitido a todos los participantes poder asistir a fantásticas exhibiciones, conociendo a los atletas entre las diferentes actuaciones, descubriendo también disciplinas nuevas e insólitas.
Brizzolari: las escenarios más coloridos de siempre
Para la decoración de las instalaciones del festival, la organización del Festival del Sol ha elegido las cintas Brizzolari, que han conseguido hacer que todos los rincones y escenarios del festival sean espacios inmediatamente reconocibles. La genialidad de la decoración de Brizzolari se oculta en la sencillez de la decoración creada: se ha colocado una serie de cintas monocromáticas largas y brillantes por todas las balaustradas, torres, postes y barreras a lo largo de todos los recorridos del festival, creando una sucesión de dinámicas cascadas de color que provocaban un sorprenderte efecto moviéndose al compás del viento como si fueran plantas marinas de colores, elegantes medusas variopintas o ramas llenas de flores. La decoración, básica pero elegante, ha sido el telón de fondo de las exhibiciones, de los talleres y de las fiestas, dando al Festival del Sol un toque de color que ha acompañado a la perfección al espíritu del evento, brillando bajo el sol durante el día y resplandeciendo de noche bajo las luces que iluminaban las fiestas y exhibiciones, ¡una decoración simplemente perfecta!

















