Blanco total: un clásico que no pasa de moda
Una boda de blanco es lo más clásico que podamos imaginarnos. Desde el vestido hasta los detalles más pequeños de los adornos, el blanco se presta a miles de interpretaciones diferentes y puede acompañar a una infinidad de estilos y diseños para la ceremonia y el convite. De hecho, el blanco puede ser la base para una boda minimalista, con pocos toques pero acertados, o de una boda principesca que se sumerge en una nube de candor y romanticismo.
Cuando se piensa en una boda blanco total, probablemente la primera imagen que nos viene a la mente es la de un vestido blanco acompañado de un ramo con flores y cintas del mismo color, pero este es solo el primer paso para crear un día inolvidable, tradicional y delicado, con una atmósfera de cuento o de estilo urbano.
Empezando por la ceremonia, los adornos para las sillas de los invitados pueden personalizarse de manera muy original combinando hiedra entrelazada decorada con cintas románticas que destaquen la transparencia del tul y la belleza de la decoración central que evoca los encajes. Para crear un efecto final perfecto, las sillas blancas también se pueden decorar utilizando sencillos lazos de ceremonia, de los que desciendan cascadas de cintas blancas.
Para los que prefieran desplazarse en un suntuoso coche de época, se puede trasladar el mismo color a los adornos del maletero, con un maxi lazo central, y a los espejos retrovisores. Obviamente, las escarapelas, lazos de diferentes tamaños y adornos con variaciones en el diseño puede repartirse entre los invitados para que el cortejo nupcial sea reconocible y, obviamente, ¡blanco total!
Una vez llegados hasta el lugar del convite, las cintas de diferentes materiales pueden utilizarse para personalizar la sala, las mesas y la verdadera reina del convite: ¡la tarta nupcial! La decoración de la tarta nupcial puede completarse con la elección de un Cake Skirt colocado en la base del pastel, de manera que sobresalga como si fuera una romántica corola de pétalos blancos.
Para finalizar, también las bomboneras pueden incorporarse fácilmente en el diseño de la boda blanco total de formas muy diferentes. La más sencilla, y seguramente la más elegante, es la sencilla bolsita de peladillas de algodón bordado a mano con las iniciales de los novios, cerrada con una cinta blanca, para que estas sean las protagonistas absolutas.
















